domingo, 6 de mayo de 2012

Saint Seiya Omega 06

Esta semana en Saint Seiya Omega, tenemos el inicio del Torneo de Caballeros de Bronce, y la primera pelea que dura más de 2 minutos, aunque tampo se prolongó por más de 5: Koga de Pegaso contra Hooke de Compás (Circinus, una constelación creada en el siglo XVIII y que por tanto no tiene relación con la mitología clásica). Sin duda este episodio lo deja ya perfectamente establecido: Saint Seiya Omega, a diferencia de la saga clásica, no es propiamente un anime de combates. Éstos sin duda juegan algún papel en la historia, pero están a años luz de distancia de lo que eran en aquellos días. No sólo me refiero a la duración, aunque sí se extraña la idea aquella de los años y años que podría haber durado un combate entre caballeros de oro, y que podía ser más o menos proporcional en los otros niveles de su jerarquía. Hay mucho más: antaño, las relaciones entre los caballeros se construían básicamente en el combate. Lo recordamos todos, la amistad de Shiryu y Seiya se hizo en el combate mismo que libraron en el Torneo Galáctico, el enfrentamiento entre Hyoga e Ikki durante la saga de los Caballeros negros, dio motivo incluso a fantasías yaoi entre ellos. Hogaño, la amistad se construye fuera del ring, las conversaciones, los compromisos, el reforzamiento de los vínculos tienen lugar en torno a una mesa o una cama, como ha sido en este episodio, no durante el combate mismo.
Empero, es cierto que sigue estando presente el esfuerzo de la rememoración: Koga, lo hemos visto en los episodios anteriores, combate al estilo de su padre, remontando y no imponiéndose desde el principio, y requiere además el apoyo de sus compañeros. Aunque a decir verdad, creo que nunca había sido tan ostensible como ahora con el León menor gritando desde la tribuna. La música contribuye, de nuevo escuchamos, y esto sí creo agradará a los de mi generación, los acordes de Pegasus Ryu Sei Ken al momento de la victoria del protagonista. Pero mientras que en Saint Seiya clásico hubiéramos tenido todos los combates seguidos uno a uno, y dedicándole sendos episodios, aquí ni siquiera asistimos al del León menor, y menos a aquellos en donde no participan los protagonistas ya presentados. Lástima que ni siquiera nos han mostrado la forma en que se dio la contundente primera victoria del caballero de Orión. Por todo ello, a decir verdad Saint Seiya Omega decepciona un poco, y no sólo para quienes lo vemos con la permanente comparación con la saga clásica; creo que incluso para los nuevos espectadores: todo "shounen" que se respete implica el despliegue de "poderes de colores" como dicen algunos, y eso también ha sido bastante limitado en este caso.
Ahora bien, en cuanto al torneo mismo, es de llamar la atención que en una escuela que parece muy grande y con muchos estudiantes, el público participa apenas con sus voces al inicio del enfrentamiento, pero no se han tomado la molestia de dibujar a los asistentes. Fuera de los combatientes, Geki y el director son los únicos que realmente participan. El escenario, "coliseo" dice la versión subtitulada que pongo abajo, o mejor dicho la arena, es acaso lo más fiel a los escenarios del santuario de Atenea. A decir verdad me esperaba algo con más tecnología, y una participación más fuerte de los otros estudiantes que quedaron fuera, no sólo con rumores fuera del combate. Como sea, la historia avanza y bien, sin perder en la calidad de su producción, haciendo en todo caso de Saint Seiya Omega, una serie disfrutable.

No hay comentarios:

Publicar un comentario