sábado, 16 de julio de 2011

Alphas

Esta semana se ha estrenado la serie Alphas, nuevo intento, esta vez de la cadena estadounidense Syfy, por llevar a la televisión las vidas de seres humanos con capacidades particulares. De entrada, cabe decir, la serie se hace notar más bien por su falta de originalidad, aun para alguien que tampoco es que conozca a fondo el universo de los superhéroes. El título le viene por el término genérico adoptado para estos "espers", por así decir, reunidos en torno a un científico y utilizados para combatir crímenes puntuales a solicitud más oficiosa que oficial de los servicios de seguridad estadounidenses. Los casos, en principio, estarían relacionado con otros individuos de su mismo género, "terroristas" que parecen oponerse al gobierno, con lo cual estamos casi al borde del modelo de los X-Men o de la serie Mutante X, pero de manera algo menos espectacular.
Empero, hay que reconocer que los personajes revisten cierto interés por un detalle particular: en el planteamiento de esta historia, las capacidades de los protagonistas tienen un precio. Con ello, lejos de que se trate de gente completamente ordinaria y promedio, se caracterizan por algunos desórdenes psicológicos, el más notorio es el cierto grado de autismo de uno de los más jóvenes de los héroes de esta serie. Esta regla, aunque todavía nos la confirmarán los capítulos siguientes, parece aplicarse también a los antagonistas: el primero de ellos tiene un trastorno un tanto obsesivo, por cierto tal vez un tanto fácil en la presentación del personaje, hasta el punto de hacer casi obvio en el desarrollo de una parte de la trama de la historia.
Por lo que hace a los poderes de los protagonistas, es cierto que no tenemos un catálogo enteramente clásico, y que parece en efecto más bien pensado para actividades de investigación que para un combate directo. Mas tampoco es que no hayamos visto previamente algunos de estos "superpoderes" en la televisión: a más del clásico de la superfuerza, que no podía faltar, en un antiguo agente del FBI, tenemos a un exmilitar con la puntería de Green Arrow, y sólo en el capítulo de estreno, dos manipuladores, digamos, es decir, personas capaces de hacer obedecer a su voluntad a otros, un poco al estilo de Eden McCain de Heroes. Completan el cuadro los dos más jovenes, una chica con hipersensibilidad y, hasta donde sé el más original, uno capaz de ver y leer las señales electromagnéticas en el aire.
Modelos clásicos pues, pero con la virtud de estar presentados en una trama que, si no llega a la entrejida e intrigante maraña que hizo el éxito de la primera temporada de Héroes, es al menos fluida. Es desde luego todavía pronto para decir algo más de esta historia, pero su capítulo inicial fue sin duda, ya que no apasionante, entretenido.

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