sábado, 19 de febrero de 2011

Trinity Blood

Fascinado como estoy por la representación del Cristianismo y de la Iglesia católica en particular en el anime japonés, no he podido encontrar hasta ahora uno que haya tomado más en serio a ésta última que Trinity Blood. La historia, de la que trataré de no contar demasiados detalles, hace revivir en un futuro distantes una parte del orden político medieval, en el cual la Santa Sede tenía un peso definitivo. Aquí, la vieja oposición entre el Papado y el Imperio renace con un nuevo sentido, el de la oposición entre humanos y "matusalenes". Es de hacer notar, toda la historia se desarrolla entre Europa y el Mediterráneo, el viejo mundo occidental digamos. El Imperio en cuestión, el "Nuevo Imperio Humano" está basado en el Imperio Romano de Oriente, con su capital en una Bizancio que se asemeja a la histórica en su legendaria muralla, que aquí es una enorme pantalla para difuminar la luz solar. Trajes estilo oriental, referencias a lugares que van de Egipto a Rusia (Luxor, Memphis, Moldova, Odessa, Kiev) en la nobleza imperial, enormes palacios con cúpulas de cebolla, un ritual marcado por el misterio de la persona de la Emperatriz, en fin, un intento muy serio de retomar al muy olvidado Bizancio como referente.
Otro tanto puede decirse de la Corte pontificia. Además de los escenarios romanos, la historia muestra una Corte del más puro estilo medieval, (aunque con la notable diferencia de la participación de la mujer en el sacerdocio) marcada por el nepotismo: una sola familia controla, como verdadera dinastía, el solio pontificio y los principales puestos de la curia. Renace así una corte de cardenales nobles (la principal en la historia es la duquesa de Milán), con apellidos que evocan en efecto a varias familias italianas del Renacimiento: los Este, los Sforza, los Médicis, los Borgia, que efectivamente tuvieron un peso innegable en la política romana en su día. Por supuesto, cardenales enfrentados entre sí, curiosamente representando una oposición que ha existido históricamente en algunos momentos: la Secretaría de Estado (aquí "Agencia AX") contra el Santo Oficio (aquí "Departamento de Inquisición"). Desde luego, la inspiración se termina en los nombres, pues en este caso la primera se muestra como una oficina que reúne la diplomacia y la acción violenta puntual y eficiente gracias a un pequeño grupo de "sacerdotes guerreros", mientras el segundo se trata de un verdadero ejército pontificio de cruzados.
Algo que siempre me ha parecido simpático incluso, el anime japonés suele representar a los altos cargos de la nobleza, y en este caso a los cardenales e incluso al Papa (el joven Alejandro XVIII), portando siempre ropas ceremoniales, por más pesadas que sean. Aunque con detalles muy estilizados, hay que reconocer cierto cuidado en el tema e incluso cierto "traidicionalismo", es decir, los personajes aparecen representados con ornamentos que ahora mismo no se usan ya: el Papa luce tiara (bueno, una especie de mitra muy alta y cerrada, como una tiara sin coronas), los cardenales portan siempre la púrpura, los sacerdotes siempre un traje talar (y en las calles romanas incluso con estola), etcétera. Pero aún con ropas ceremoniales, no es el único caso en su género, el ceremonial mismo en realidad aparece poco representado en Trinity Blood: no hay una sola misa en toda la historia. Empero, uno de los momentos más álgidos de la historia tiene lugar a propósito de las campanas para llamar a uno de los oficios de las horas canónicas, Completas, el de la final de la jornada. Cabe reconocerlo, supieron representar de manera interesante dos elementos sonoros del ritual católico, no sólo la campana, sino también el órgano. Otra ceremonia interesante que apare ya al final del anime, la coronación de la reina de Albión (que es desde luego evocación del Imperio Británico), hecha ni más ni menos que por el propio Papa. Proyección a futuro de un viejo sueño desde tiempos del cisma de Enrique VIII, la Albión futurista de Trinity Blood es una monarquía católica en la que el Papa, lejos de ser el enemigo tradicional, es quien bendice la corona de la reina.
A más de la Corte pontificia, la estructura institucional de la Iglesia también aparece representada, aunque de manera mucho menor: obispos y "obispas", catedrales y parroquias, religiosos (pero sobre todo religiosas), son citados y citadas a lo largo de la serie. En cambio, es más complicado deducir exactamente la religión que profesa la Iglesia en Trinity Blood, pues aunque hay constantes referencias a Dios y al diablo (en los vampiros), al martirio y al mesianismo, la serie es más bien testimonio de que sigue siendo complicado traducir de manera más amplia el catolicismo a un lenguaje propio del anime.
Desde luego, el otro gran elemento del Cristianismo en Trinity Blood es la inspiración en ciertos pasajes del Génesis para construir la lógica de los enfrentamientos que desgarran esta historia, pero ello será tal vez tema de otra ocasión. De momento aquí un par de AMV en homenaje al débil cuanto amable Papa de esta historia, Alessandro XVIII:



No hay comentarios:

Publicar un comentario