sábado, 15 de enero de 2011

Las mutaciones de Smallville

En una buena historia siempre quedan cabos sueltos que se retomarán más adelante. Esos cabos sueltos pero dar pie a meros cambios de matiz, a incidentes interesante, o incluso radicales transformaciones en la historia. Así ha sido con Smallville: muchas cosas que se insinuaban apenas en las primeras temporadas han sido retomadas en las últimas dándole un nuevo sentido a la historia. Es algo normal, que puede ganar el interés de unos o el rechazo de otros. Normal especialmente en una serie de televisión, en donde los giros dependen, en principio de la imaginación de los guionistas, pero sobre todo de otros imperativos muy concretos y no siempre del todo previsibles, como el contrato de un actor.
En Smallville, tal vez sea obvio decirlo, los cambios han sido tales que prácticamente se distinguen tres historias, a saber:


Primera historia: Clark
La primera historia comprende las primeras tres temporadas: es la historia clásica, el Clark Kent adolescente que vive en Smallville y asiste a la preparatoria, enamorado de Lana Lang, un amor casi imposible, que va descubriendo sus poderes y su origen, mientras se enfrenta a los “meteor freaks”, y protege su secreto. Tal, poco más o menos, la historia. La conclusión esperada, porque Smallville, siendo una precuela, tiene siempre a la vista un final: la muerte de su padre adoptivo por problemas cardiacos, y la partida del protagonista para entrenarse bajo la guía de su padre biológico, ya distanciado de todas sus relaciones en su pueblo natal. De alguna forma el final de esta primera parte es la temporada 3, cuando Clark es “secuestrado” por Jor-El, Lana Lang se va a París, Pete Ross se va de Smallville con su madre, Chloe Sullivan es asesinada, Lionel Luthor es enviado a prisión, etcétera. La historia hubiera podido terminar ahí con algunos arreglos, desde luego: Jonathan Kent tendría que haber muerto entonces (ya tenía problemas cardiacos a esas alturas), Lex Luthor no debería haber tenido un final de temporada tan ambiguo (es envenenado por su padre), y claro, Clark tendría que haber terminado la preparatoria.

Segunda historia: Superboy
La temporada 4 sirve como de transición a una nueva historia, que abarca hasta la temporada 7, más “cósmica” (o más descabellada, si se quiere), pero bien engarzada con la anterior. Es ya no sólo la historia del Clark adolescente, sino incluso la de un auténtico Superboy, por así decir, pues ya tiene que enfrentar ciertas responsabilidades de gran alcance, como la búsqueda de los elementos y la segunda lluvia de meteoros, pero sobre todo enemigos que van desplazando poco a poco a los “meteor freaks”, que en las temporadas 5 y 6 aparecen sólo ocasionalmente y en la 7 en una única ocasión (7x03). Lex es ya el gran enemigo prácticamente desde la temporada 5 y a él se suman, además de los “zooners”, dos antagonistas que fueron largamente anunciados: Zod y Bizarro, y uno más que fue el verdadero gran enemigo, Luthor aparte, Brainiac. Asimismo, Clark cuenta ahora con nuevos amigos, “superamigos” podríamos decir: se introducen uno a uno Flash, Acuaman, Cyborg, Green Arrow y Yellow Canard, la Liga de la Justicia por decirlo en una frase. Y también otros aliados kriptonianos: Raya, Martian Manhunter, Kara y Dax-ur. Además de todo, la nueva historia no sólo fue más cósmica sino también más terrenal: se teje la obsesión de Lex por Lana, que terminará en el tercer matrimonio y divorcio del joven Luthor.
En ese marco, los personajes se fueron transformando. Algunos cambios fueron relativamente sutiles y creo que muy afortunados. Chloe Sullivan, que era la novia rechazada que ambicionaba descubrir el secreto de Clark, se convirtió en verdadera amiga, fiel confidente y eficaz ayudante capaz de arriesgar su vida por proteger al secreto y al que lo porta. Lionel Luthor, el gran enemigo de las primeras temporadas, se va convirtiendo en un aliado, casi un amigo (“con amigos como esos…”) pero siempre en una posición ambivalente, en la que nunca quedaban claros sus motivos (¿Martha Kent?) y en la que sus métodos no habían cambiado demasiado. Los Kent pasaron de sencillos granjeros a la política, lo que no es demasiado increíble, y le dio una salida menos conservadora al personaje de Martha Kent. Otros cambios fueron menos, digamos, racionales, aunque tampoco es que una historia fantástica como la de Superman pueda ser demasiado racional. Me refiero por ejemplo a los tres elementos ocultos en ruinas de tres antiguas civilizaciones, a Lana Lang convertida en la reencarnación de una bruja del siglo XVII, a la segunda lluvia de meteoritos, Chloe convertida en “meteor freak”, la sociedad secreta “Véritas”, etc.
Ahora bien, si hay algo que se nota en la serie es que no todos los giros estaban bien planeados, y no me refiero sólo al escudo de los Luthor. Algunos antagonistas fueron introducidos sin saber luego qué hacer con ellos, como no sea acabarlos en un capítulo para resucitarlos más tarde (v.gr. Bizarro). Algo similar le sucede al personaje de Lois Lane, que llegó demasiado pronto y no había manera de deshacerse de ella tan fácilmente después de tantas insinuaciones de que su destino de novia de Superman sí se cumplirá. Otro tanto es Lana, de quien parecía que tampoco sabían cómo deshacerse, o Kara, a la que han terminado dejando olvidada en la Zona Fantasma.

Tercera historia: Superman sin Superman
Así pues, a lo largo de las anteriores temporadas (4-7) se perdió el final esperado: al introducir a Lois Lane sin ponerle al menos lentes a Clark se creo un problema para la construcción de la otra personalidad (Superman) del héroe de la serie. Además, el entrenamiento en la Fortaleza de la Soledad fue postergado tanto que devino en innecesario (si Clark ya derrotaba a esos enemigos kriptonianos ¿de veras necesitaba el entrenamiento?) y la Fortaleza misma acabó por ser destruida (temporalmente al menos) al final de la temporada 7. Esta la temporada 8, después de una primera parte algo desordenada, terminó cobrando sentido para abrir paso a una nueva historia, tal vez la última, que me parece ya es la de Superman, aunque conserve el nombre de Smallville. Clark Kent ya trabaja en el Daily Planet, llevando una doble vida de superhéroe y reportero; su relación con Lois Lane se va construyendo día a día... Y a menos que los guionistas revolucionen la historia otra vez, es difícil volver al final esperado de Smallville, y con ello lo es más aún que algún día veamos a Clark con el traje azul y rojo clásico. De alguna forma, y tal vez sin proponérselo, habrían creado no sólo una precuela, sino una historia realmente nueva y modernizada de Superman… sin Superman.
Publicado originalmente el 27 de marzo de 2008, y para recordar más de la temporada 8


smallville 8x10

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